Mundo de ficçãoIniciar sessãoDesperté en una especie de taller, atada de piernas y manos. Un olor a putrefacción invadía todo el lugar. Mi cuerpo dolía; en especial mi parte baja. Me sentía asqueada al estar tirada en el suelo e indefensa.
—¿Cuánto tiempo creíste que ibas a seguir engañándome, lisa? — escuché la voz de Akira y fijé mi mirada en su dirección.Estaba sentado en una silla, en medi






