Mundo ficciónIniciar sesión-¡Suéltame, Kanji! - forcejeaba con Kanji para que me soltara, y me arrebató el arma de las manos, antes de hacerlo.
Según lo hizo, caminé hacia Akira; sentía frustración y rabia dentro de mi, golpeaba su pecho con las pocas fuerzas que me quedaban. Mi rostro en poco tiempo se había vuelto un mar de lágrimas. En cada golpe que le daba, más dolía mi pecho. El nudo en mi garganta era cada vez más fue






