***NARRA LU FABIANO***
Monterrey, Nuevo León
Alma Rosa, Nathan y yo nos quedamos consternados y deprimidos en la sala de espera, pues no sabíamos lo que pudiera pasar con Grace. Yo me sentía demasiado culpable, nunca debí permitir, que ella viniera a andar ayudando, en toda la situación de ir tras esos delincuentes, pues sabía de antemano, que ella estaba mal de salud y rogaba a Dios, que no fuera muy tarde, para que Grace, pudiera recuperar la salud.
Pero nosotros, ya no habíamos podido hacer