***NARRA LU FABIANO***
Ciudad de México
Nicolás seguía mirando las fotografías una y otra vez, con algunas reía y con otras se le salían las lágrimas. Era una hermosura de niña, era la fuerza que ponía a funcionar mi motor, y sé que sería pieza importante para que Nicolás haga lo correcto.
– ¿Por qué, Lu? – Me miró con ojos tristes.
Porque al comienzo tuve mucho coraje, cuando me dejó por Diana y después ya quise regresar a hacer el ridículo, si él ya tenía a otra persona, no le iba a rogar ni