***NARRA GRACE***
Ciudad de México
Me sentía muy nerviosa y hasta se podía decir que un poco incómoda en el restaurante con la llegada de Nick, se notaba que él estaba completamente enojado y muy dentro de mí, le pedía a Dios que él se pudiera gobernar a él mismo porque no iba a ser para nada bueno que hiciera sus escenitas que acostumbraba nuevamente delante de Demetrio, de mi papá y ahora también del cliente. Me moriría de vergüenza si comenzaba con sus desplantes.
–Grace hija, estás ausente