Los besos se hicieron cada vez más apasionados entre Ángelo y Rebecca. Ambos se dedicaban cada roce con todo el amor que sentían. Las emociones se aglomeraban en el pecho de la chica, por lo que los besos que le regalaba a su compañero se hicieron más intensos con cada ocasión, pero no paró su acción hasta el punto en que sintió que se le cortaba la respiración.
Se separaron para recuperar el aire. Se miraron a los ojos por un instante. Ambos sonrieron con complicidad. Aunque no lo sabían aún,