El teléfono de Rebecca había estado sonando insistentemente durante los días posteriores a su discusión con Luciano. El hombre no dejaba de llamarla, pero ella no quería hablar con él. Realmente se encontraba muy molesta con toda la situación. Se sentía totalmente engañada, no solo por las mentiras sino porque había visto como él se “divertida” con una de las profesoras de la universidad. Ese no era el chico de ensueño que ella creía.
Estaba molesta, muy molesta y no encontraba cómo