Las lágrimas comenzaron a rodar por las mejillas de Rebecca en cuanto entró al baño. Agradeció que estuviera vacío, no quería que nadie la viera así. Se a los lavabos para lavarse la cara y calmarse un poco. Se colocó un poco el maquillaje para tapar lo enrojecida que se había puesto por llorar, pero mientras se aplicaba el labial, Luciano entró al baño.
– Este es el baño de mujeres –le dijo con molestia mientras lo veía a través del espejo. Luciano se acercó y la tomó del brazo par