Pandora se encontraba sorprendida al saber tal cosa, ella miró a Alessandro con otros ojos y tomó la decisión de quedarse ahí; una vez que lo cambió fue a su maleta y sacó toda la ropa que tenía para acomodarla en un espacio que desocupo en el clóset del hombre, las prendas femeninas resaltaban en medio de todos los trajes elegantes que el señor Di Salvo mantenía sumamente organizados en ese sitio que parecía ser otra habitación.
_ Puedes dejar a tu jefe conmigo _ Salvatore la miró con sospecha