Siento un peso sobre mí que me obliga a abrir los ojos. Noah tiene su cabeza apoyada en mi pecho y su pierna derecha aplasta las mías, le acaricio su cabello y comienzo a llamarlo por su nombre, pero como siempre no despierta. Odio tener que despertarlo porque sé que no duerme mucho debido a su profesión, es un adicto al trabajo y su mayor prioridad.
Me encantaría ser la prioridad de Noah, que me quiera de la misma forma que quiere a su trabajo, últimamente no sé que estamos haciendo pero no n