Tercera persona (POV)
Andrés corrió hacia el interior de la mansión en llamas, con sus botas golpeando el suelo de mármol. Un espeso humo llenaba los techos mientras las llamas se extendían por el ala este.
Detrás de él, Enrique irrumpió por la entrada principal, con los ojos desorbitados por el terror.
"¡Mis hombres buscarán en el sótano y encontrarán a Dario!", gritó Andrés por encima del fuego y los disparos. "¡Richard, toma a dos hombres y revisa los pasillos inferiores! ¡El resto, conmigo!