Punto de vista de Flavia (POV)
Las luces blancas y estériles del pasillo me quemaban los ojos, pero me negué a parpadear.
No podía… No cuando Andrés todavía estaba detrás de esas puertas, luchando por su vida.
"Flavia... bajemos a la capilla", sugirió Enrique suavemente, con la mano apoyada ligeramente en mi hombro. "Podemos rezar por él allí. Quedarte sentada aquí así solo te está torturando".
"No", respondí al instante, zafándome de su contacto. "Si me voy, aunque sea un minuto, Sandro y Luna