Capítulo 55. Confesión
Marcelo deseaba entrar a la habitación y sostener la mano de Alessandra, asegurarle de que todo estaba bien, de que todo saldría bien; sin embargo, no debía entorpecer el trabajo del médico, no deseaba robarle a Alessandra y su hijo la atención del profesional.
Eso no hacía que su corazón estuviera tranquilo, todo lo contrario. Estaba lleno de miedo y de dolor, si perdía a su hijo, él…
El golpe de un puño golpeando la pared hizo estremecer a la enfermera que se apresuraba en su dirección.
—¡Se