Mundo de ficçãoIniciar sessão—Aquí están tus horarios —Andrew le pasó dos hojas impresas a Anaelise mientras se sentaba frente a ella en la cafetería habitual.
Ana revisó los horarios, y marcó con resaltador las horas en que estaría más apretado su horario, con respecto a su trabajo.
—¿Quieres un poco? —volvió a preguntar Andrew con un refresco de gas hacia ella.
Ella arrugó el rostro y negó.







