Mundo ficciónIniciar sesiónUna mujer dejó las tazas encima de la mesa mientras los señores Palmieri no dejaban de ver a Natalia con atención. Giulio tenía abrazado por los hombros a su esposa por la cintura y ella estaba recostada sobre su hombro.
Después del extraño recibimiento, ellos los habían invitado a entrar. Leonardo ya no se había sentido tan seguro como al principio; pero había visto la curiosidad en los ojos de Natalia, así que no tuvo más remedio que seguirlos adentro.
Leonardo estaba confun







