Mundo ficciónIniciar sesiónNatalia despertó gracias a unas caricias en su rostro. Al abrir los ojos lo primero que vio fue el rostro sonriente de Leonardo muy cerca del suyo. Él terminó de cerrar el espacio entre ellos y la besó.
En corto tiempo se había convertida a sentir los labios de Leonardo en cuánto despertaba. Cada mañana antes de ir al trabajo él la despertaba solo para despedirse. Ni siquiera estaba muy consciente cuando él se iba, pero le gustaba que lo hiciera.
—Hola, dormilona —le dijo Leon







