Capítulo 41
Damon
Abro los ojos y en lo primero en que me fijo es que ya no tengo a Rebeca durmiendo a mi lado. Al parecer se despertó más temprano que yo y cuando miro a mi alrededor veo su larga cabellera roja a través de las cortinas de terraza.
Me levanto de inmediato para saber que está haciendo y al verla acomodar el desayuno sobre una mesa que hay me pregunto cuanto he dormido.
– Buenos días – digo con mi voz aún afectada por el sueño.
– Buenos días, pensé que no te ibas a levantar hoy