Capítulo 34
Damon
Cuando entro a la habitación, veo al pequeño saltando en su cuna aguantándose de las barandas y en cuanto me ve emite unos grititos que reconozco como saludo.
En cuanto me acerco a la cuna para poder verlo mejor este extiende sus manos en señal para que lo cargue y atreviéndome a hacerlo lo tomo entre mis brazos. Luego de eso lo pego a mi pecho y hay que ver que este niño despierta en mis sensaciones extraordinarias y cada vez que puedo tenerlo entre mis brazos no quiero solt