La señora Zinerva miró con mucho cariño a Vanya, ella colocó el collar en el delicado cuello de la mujer y luego lo acarició con afecto mientras sus ojos se reflejaban en la piedra preciosa que poseía tal prenda.
_ Estoy segura que te vas a casar con mi nieto, si no es Luca pues es Henry.
_ ¡¿Qué ha dicho?! _ ella preguntó con asombro _ ¿Cómo es que sabe eso?
_ Ojo de loca nunca se equivoca _ ella sonrió _ fue un muy buen beso, te felicito cariño.
La señora Zinerva le guiñó el ojo a Vanya y se