Al intercambiar una mirada con Franco, mientras la gente pasaba a su alrededor al salir de la sala de juntas, Valeria recordó el momento en que había visto a Andrea reunida con Magda, hacía unas veinticuatro horas, cuando los dos llegaron temprano y justo después de que hubieran hablado sobre el arreglo al que habían llegado.
«Seguro ella también estaba por ahí, escondida quizá en alguno de los cubículos, y nos escuchó», pensó Valeria. «Y con lo que le dije ayer, en el almuerzo, cuando me presi