Mundo ficciónIniciar sesiónCuelgo y me restriego la cara con las manos, mamá finalmente se quedó dormida en el sofá de la oficina lucía pequeña y fragil, lo que me ocasioanaba un nudo de culpa en la boca del estomago, me levanto y busco un par de mantas para cubrirla antes de salir.
No quería dejarla, ni a ella ni a los quintillizos, pero los sollozos de Julie me partian el corazón también, al abrir la puerta veo a los quintillizos mirando expectantes







