Capítulo 81 ¿Eres millonario?
— ¿Rafael? —repitió, fingiendo sorpresa mientras una sonrisa ladina se dibujaba en su rostro.
Se mordió el labio inferior, con emoción y cálculo.
«Este pobre diablo podría ser una buena distracción mientras veo que hacer con el idiota de mi marido o a la pequeña traidora de mi hija», pensó con entusiasmo. Pero, de repente, su expresión cambió. Movió la cabeza de lado a lado, desechando la idea. «No, no volveré a ensuciarme con este pobre infeliz».
Con un movimient