Capítulo 98 ¡Nadie me apartará del lado de mi hija!
Melissa apretaba los labios con rabia, hacía mucho rato que esperaba que Samantha viniera con la niña. ¿Cómo había llegado a esto? ¡Esta casa era suya! Todo lo que había allí le pertenecía. ¿Cómo se le escapó de las manos?
—Ya lo ve, Señor, eso es lo que hacen siempre alejan a mi hija de mí. ¡Cómo pueden hacerle eso a una madre! ¡Mire lo que tuve que hacer para verla!
— ¡Melissa! ¡Podríamos hablar en mi despacho!, le pidió Matteo.
— ¿Sobre