Mundo ficciónIniciar sesiónEn cuanto se acercan de forma amenazante una bala atraviesa la ventana y perfora el cráneo de uno de ellos, el otro simplemente se tira al suelo para evitar ser la siguiente víctima, saco la última pluma de mi bolsa y se la arrojo como si fuera un dardo, está se clava entre ceja y ceja dejando al guardia sorprendido y paralizado. Rompo con el bastón el vidrio de la manguera y la saco rápidamente dejándola caer







