Capítulo 79; Bienvenida al infierno.
La jóven sintió cómo la dejaban sobre algo cómodo que supuso era una cama o un sofá la puerta se cerró con el inconfundible sonido, pero ella se negó a moverse, no sabía si había alguien con ella y no estaba dispuesta a tener nuevamente la pistola frente a su cara. Maldijo internamente, no debió volver sola a casa, si pudiese devolver el tiempo, tomaría otras decisiones, pero no, no podía, ahora estaba a merced de ese hombre.
Pareció que transcurrió una eternidad, hasta que la puerta volvió a a