Capítulo 117; Son adictivos.
—¿Sokolov?— preguntó Katerina mirando a Miranda con desconcierto— ¿Iker Sokolov?— Su tono mostraba una evidente sorpresa.
—Si— afirmó — Iker Sokolov, el dueño de éste club.
—¿Intentas decirme que Sokolov, es tu acompañante?— abrió mucho los ojos.
—Soy su mujer— responde con autosuficiencia.
—Vaya, eso sí es una sorpresa para mí — aseguró Katerina.
—¿No lo sabías?— preguntó Anouska, ceñuda.
—No, es primera vez que vengo, como mencioné antes. Mi amiga me dijo que si corría con mu