Mundo ficciónIniciar sesión– ¿A dónde vas? – le espeto
– A mi casa, si no quieres mi ayuda no tengo nada que hacer aquí – me espeta abriendo la puerta, corro hacia ella y la tomo del brazo
– tienes razón, lo siento – me disculpo, suspiro y busco sus ojos ella me ve con preocupación y susurro – algo malo le paso Lana, puedo sentirlo – ella pone sus ojos en blancos y comenta con fastidios
– Deja decir eso, har&aa







