74- Fiebre de amor.
-Acabo de saber que estabas aquí y quise venir a saludarte y preguntarte si podemos hablar a solas-.Miró al esposo de ella y el hombre asintió con la cabeza.
-Vamos a la piscina niños-.Añadió Douglas como serenidad.
-Le diré a Clemencia que les lleve una merienda-.Admiró lo crecido que estaba Victor y recordó cuando apenas era un bebé.-.¡ya es todo un jovencito!
-Sí,creció tan rápido,se parece mucho a tí.
Eduardo ahogó un suspiro de alivio.
-Quiero pedirte que me perdones,por culpa de mi actitu