29- Inevitable encuentro.
Sus labios besaron y trazaron una trayectoria desde su cuello hasta su ombligo donde su lengua se detuvo un rato.
Isabella no podía contenerse y ahogó un gemido de placer.
-¡Detente por favor!- Le rogó con palabras entrecortadas.
Victor no le hizo cayó y prosiguió,ella cerró los ojos y sintió la furia de su dureza entrar en ella.
Una ola ola de placer estremeció su cuerpo y cuando ya se estaba reponiendo de los temblores vino otro espasmo que sintió que se iba de este mundo,lo único que pudo ha