La perspectiva de Lucas
Mi instinto no paraba de repetirme que debía revisar la casa después de que Rena se marchara. Sé que no debería importarme su visita —al fin y al cabo, es mi sobrina—, pero jamás se le había ocurrido aparecer por sorpresa un día cualquiera a menos que algo le estuviera rondando la cabeza o intentara averiguar algo. No me terminaba de convencer la idea de que no se hubiera dedicado a curiosear, sobre todo después de haberle prohibido expresamente la entrada a mi habitació