La perspectiva de Rena
La noche pasó volando. Caí en un sueño tan profundo que no habría querido despertar jamás, pero la realidad terminó por imponerme los ojos abiertos. Me desperté con el habitual desayuno en la mesita de noche acompañado de una nota dulce firmada por Raymond, aunque mi ánimo no estaba precisamente para floritures.
Los recuerdos de lo que había visto en casa de Lucas seguían martillándome la cabeza como si los tuviera proyectados justo enfrente. ¿Tendría aquello alguna relac