—Usted había dicho que, la única manera en la que podría ayudarme, era si me arrodillaba frente a usted. Sharon, la vida de mi hermano está en peligro, no me perdonaría si algo le llegase a suceder— sus ojos lentamente se llenaban de lágrimas —usted sabe perfectamente qué ocurrió con él, ¿no es así? ¿No podría tener un poco de compasión? ¿No lamentaría si algo así le sucediera a su hermano?
—Mi hermano está muerto— respondí con sequedad. —Todo a causa del ejército estadounidense— sonreí sintien