Capitulo 5

—tienes unos lindos ojos, ¿son naturales?— pregunta él intrigado

—si señor

Charles se quedó mirando el azul de sus ojos intenso, primeras vez ve a una mujer morena con ese color de ojos.

—bueno menos charla más acción— dijo él — desnúdate

Él se quedó mirando cada parte de su perfecto cuerpo.

—eres linda Pocahontas

—gracias señor

—¿eres virgen?

—no señor, pero está es mi segunda vez

—¿y fue mala tu primera vez?

—si señor

—para que veas lo bueno que soy, voy hacer que lo disfrutes

Ella se quedó perdida en la mirada de Charles, él se acerca a ella y la empieza a besar y siente lo tensa que se pone porque ella es inexperta.

Él la lleva a la cama con delicadeza y besa cada parte de su cuerpo.

—debes relajarte

—es que eso duele

—no, el sexo es lo más rico, espera un momento

Charles se puso de pie y camino hacia el cajón donde está los juguetes sexuales el tomo el vibrador y con delicadeza lo puso en la parte íntima de ella.

—abre tu mente, no pienses en nada, solo déjate llevar

Ella asiente con la cabeza y cierra los ojos.

—no los cierres Pocahontas

Ella obedeció.

Él observa cada gesto de placer que ella transmite haciéndole perder la cordura.

Charles se sumerge en ella sintiendo placer pues aún está cerrada un poco.

Él sigue y escucha los gemidos de ella sabiendo que lo está disfrutando lo hace sentir increíble, excitado.

Cuando él hace que ella llegué a varios orgasmos, Charles se pone de pie y va al baño para ducharse ya que ese bar cuenta con todo porque son para puras personas adineradas.

Cuando él salió, pensó que ella se había marchado y no fue así.

—¿qué haces aquí?

—usted no me dijo nada señor, yo solo espere

—¿de dónde eres Pocahontas?

—soy de California señor

—lo imagine

—usted está bien informado

—en la vida hay que aprender de todo

¿por qué estás en este lugar?

—las necesidades me llevaron a esto

—¿y tú familia?

—tuve que irme de casa

—¿dímelo todo resumido? no me gusta estar preguntando

—como ordene señor, me fui de casa porque yo no me quería casar con un viejo verde— habla ella con tristeza

—Pocahontas, date un baño y ya vengo

—si señor no tardó, estoy para servirle

Charles a los minutos entro y ella está sentada en la cama algo impaciente.

—señor a vuelto dígame ¿qué hago?

—vámonos

—¿a dónde señor?— pregunta ella impactada

—tú no perteneces a este lugar, te e comprado

—¿mi alma le pertenece ahora a usted señor?— fija ella su mirada en el guapísimo hombre

—yo no compre tu alma, solo tú cuerpo, vendrás conmigo, no necesitas llevar nada

—si señor

Pocahontas sale detrás de él.

Charles se sube a su auto y su amigo le llama por teléfono

—¿a dónde vas? me dejaste solo

—estás más acompaño, asi que no chilles te veo luego

—está bien

.

.

Pocahontas está nerviosa, el miedo invade su alma.

—no deberías tener miedo— ella se exaltó al escuchar la voz de Charles

—¿como lo supo señor?

—tu mirada, los ojos... dicen la mayoría de las emociones, pero quiero que sepas que yo no te voy a lastimar, solo te haré sentir placer, dime algo Pocahontas ¿por qué me mentiste?

—¿qué?— ella bajo su mirada

—te doy tiempo de hablar

—yo...

—como no hablaras, ¿por qué no me dijiste que eras virgen?

—no lo sé señor, perdón por mentirle, no me vaya a castigar

—¿castigarte?

—si, que me encierre o me golpee

—¿de que mundo vienes? ¿acaso en tu casa te maltrataban?

—si y mucho señor, los golpes eran constantes

—pues tú padre y tú madre son unos hijos de puta, ¿por qué ningún hombre te había tomado?

—desde un principio dije que yo era una mujer recorrida para que así no me vendieran a un mafioso o un viejo verde, por eso solo espere

—me causa mucha intriga Pocahontas, pero en realidad quiero castigarte pero en la cama y no te encerraría nunca

Ellos llegaron al apartamento.

—entra— ordena Charles

—es muy lindo señor— dijo ella al admirar la elegancia

—toma asiento y vamos hablar ¿ya comiste?

—no señor

—mandare a traer algo, espera un momento

¡Lucas!— llama Charles por teléfono

—si señor— dice a traves de la llamada

—trae comida china para dos personas

—como ordene señor

Charles cuelga la llamada.

—espérame aquí no te muevas que me están llamando

Charles se fue hacia la cocina.

—¿quién es?

—Charles...

—¡Elianis!

—que comes que adivinas

—¿qué quieres?

—estaba pensando en algo

—te escucho

—te ayudo a qué el inversionista carreño invierta, es el mejor entre los tres, el más capacitado y expandido a cambio de algo

—¿qué pedirás?

—eso lo sabrás después que yo cumpla con mi palabra

—eso lo veremos ahora estoy ocupado no me llames

—¿estás con una mujer ?

—no es tu asunto— responde Charles y cuelga la llamada

Fue a la sala donde está Pocahontas sentada aún, una chica muy obediente.

—¿quieres algo de tomar?

—si por favor

Charles fue a la nevera por algo de tomar tocan la puerta y Pocahontas se pone nerviosa, a lo que Charles mira su reacción él camina hacia la puerta y al abrirla es Lucas, su mano derecha.

—gracias Lucas ya puedes irte a descansar

—gracias señor, que tenga buenas noches

Charles cerró la puerta y camino al comedor

—ven siéntate— ordenó el y ella asintió

Charles le sirvió

—come, no te vez bien

—es que no e podido comer bien señor

—comamos, después de hacerlo tendremos una charla

.

.

—¿Estás llena?

—si señor, gracias, nunca nadie había sido tan amable conmigo

—no quiero que te enamores de mi Pocahontas, no lo hagas nunca, ahora solo te diré que tú cuerpo me gustó y mucho, aquí vivirás por el tiempo que yo lo desee

—¿cuando se canse de mi señor?

—no quiero que mal intérpretes las cosas, recalco que yo no busco amor, solo placer y me gustó estar contigo

Mañana haré que traigan ropa para ti, y solo una cosa debes estar siempre arreglada y lista para mí, muy higiénica, vendré cuando yo quiera para satisfacer mis necesidades.

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