Al terminar de hacer el amor con Dante. Me encargué de cambiar las sábanas de la cama. Lo menos que quiero es que Fernando se dé cuenta de lo que paso.
A decir verdad me hubiera encantado dejarlas así, oler nuestro aroma cada vez que me cubro con ellas. Recordar lo bien que la he pasado con Dante en la cama, donde duermo con Fernando. Es como tener a dos hombres al mismo tiempo.
Pero, no. No me puedo darme el lujo de cometer errores como esos. Sin la fortuna de Fernando, Dante y yo nos quedarem