Veintiún años atrás…
Hoy era mi fiesta de cumpleaños, cumpliría cinco años. Mis padres querían hacerme una gran fiesta, pero yo solo lo quería ver a él. A él chico de los rizos de oro.
Hace una semana le pregunte a mis padres si podía invitarlo, pero solo me dijeron que no.
— ¿Por qué? — pregunte.
— Porque no Anastasia, ya harás nuevos amigos.
Aun no entendía porque no podíamos seguir jugando, siempre estaba sola en la casa gigante. Así la llamaba mamá, pero yo prefería decirle “el castillo