Mundo ficciónIniciar sesiónDespués de lavar la ropa de Cristóbal me senté en los fríos azulejos del baño. La semana anterior, cuando regresé a trabajar, no pude ver a Cristóbal con otros ojos que no fueran de compasión. Cristal y Juan, sus padres, me pidieron un poco de paciencia, también me dijeron que era libre de irme cuando quisiera y no podía. Así que hice un trato con ellos, algo que nos be







