Veinte minutos de oscuridad.
En medio del bullicio de la agencia, Rubén, el jefe de la escuadra de Daia, se percató de una escena tensa. Dos agentes, la fiera líder de la escuadra rival, Saira, y la valiente agente de campo de Rubén, se encontraban inmersas en una batalla de miradas cargadas de desafío.
Sin dudar, Rubén decidió intervenir. Se acercó con determinación al lugar donde las dos mujeres chispeaban con tensión palpable. Carraspeó con autoridad, capturando la atención de todos los presentes en el lugar.
— Agent