Reconciliaos.
Narra Olivia:
Elizabeth ronca suavemente desde su cama cuando me acerco a darle un beso de buenas noches. Está rosadita por todo el sol que tomó en la playa y el juego con las olas y las trasnochadas la han dejado totalmente exhausta. Con una sonrisa, salgo de la habitación sin hacer ruido para no despertarla. En la sala, Andrés me espera con una sonrisa.
Son las nueve, pero me siento con mucha energía y por lo visto él también, porque se levanta de la cama y me tiende la mano, con una mirada