Mundo ficciónIniciar sesiónUna semana después, cuando la noticia era aún sensación, Alejandra presenció otra sorpresa más. Su mafioso había tomado en serio lo de vengar su nombre. Giuseppe se puso de pie y lo miró con curiosidad, vestía de forma elegante, cosa rara si estaban en casa.
— ¿A dónde vas?
—Hemos preparado un salón, daré declaraciones en vivo, cara. Disfruta del espectáculo.
Encen