Mundo de ficçãoIniciar sessãoPor más que hubiera querido que estuviera conmigo esa misma noche, me contuve. Si mi intención era persuadirla sutilmente, a aceptar estar conmigo no solo en esta casa sino también en mi cama, de modo que pareciera que es decisión propia, comprendí que debía ser paciente, debía esperar callado, observador, atento a sus necesidades. Una de las pocas virtudes de la cual no tuve ni he tenido el honor de hacer alarde.
Antes de ella, lo q






