(Punto de vista de Alfa Randall)
A las 6:25 p.m., besé a mi esposa y me dirigí a mi oficina para reunirme con nuestra decepción de hijo. No sabía por qué había accedido a reunirme con él, y mucho menos por qué me esforzaba por llegar a tiempo. La puntualidad era importante para mí, pero no lo era para James. Sabía que tendría suerte si aparecía antes de las siete.
Sinceramente, después de todo lo que James nos había hecho pasar a Jane y a mí en los últimos meses, estaba preparado para entreg