(Punto de vista de James)
No pude evitarlo. La afirmación de Sheila de que estaba embarazada hizo que me echara a reír. Sabía que Sheila iba a intentar algo, pero fingir un embarazo con un virgen requería unas agallas que no sabía que tenía.
“¿Tu... embarazo?”, dije entre risas.
Sheila me miró con fingida indignación. “Sí, cariño, mi embarazo”.
“¿Quién es el padre?”, pregunté, sin dejar de reír.
"Tú, James. Ya te lo he dicho".
Sacudí la cabeza. “Claro”, dije sarcásticamente, mientras por f