Mundo ficciónIniciar sesiónLuke.
Caminé hacia ella pues no era lo suficiente grande para poder subir al asiento de los columpios.
—¿Quieres que te ayude a subir? —pregunté llegando a lado de la pequeña.
—Si, no puedo hacerlo —hizo un lindo puchero.
Cargué a la pequeña colocándola en el columpio, después la empecé a empujar para que pudiera disfrutar de su est







