Una de las enfermeras se acercó a mí, no sé si al verme tan desesperada se apiadó de mi.
-¿Esta todo bien señoría? ¿Espera a alguien de esta habitación?- me pregunto ella tocando mi mano la cual no dejaba de temblar.
Tal vez si debería de tomar asiento, a pesar de no sentirme cansada comenzaba a sentirme un poco mareada y con muchas ganas de vomitar, estar embarazada y tener a mi madre en ese estado no era una buena combinación.
-Mi madre... Ella está adentro intentando... Luchando por su vida-