Antes de que pudiera finalizar la llamada ella me detuvo.
-¡No es eso! ¡Es mi madre! M…me llamaron del hospital, al parecer ella está muy grave. Necesito ir ¡Ahora mismo! Tú me trajiste hasta aquí ¡Ayúdame¡ no tengo como ir, si de verdad no te necesitara te juro que no te lo pidiera, pero te necesito.
Esto era lo que faltaba para hacer el día mucho más difícil.
Pero era su madre y era mi deber ir.
-Ya voy para allá, por favor está tranquila, los nervios no le hacen bien al bebé
Ella finalizó la