Punto de vista de Gemmy
Acababa de llegar a la puerta, con la mano apenas extendida hacia el pomo, cuando se abrió de golpe.
Me quedé paralizada.
Voss estaba en el umbral mirándome. Yo lo miré. Ninguno de los dos se movió ni un segundo.
Inclinó la cabeza lentamente, con esa inclinación familiar, la que hacía cuando algo lo confundía, frunciendo el ceño de esa manera tan particular.
Entró del todo en la habitación y cerró la puerta suavemente tras de sí, sin apartar la vista de mí ni un instante