Camino furiosa hacia la puerta nuevamente y la abrí.
— Clara!!— grité esperando que mi asistente llegara lo más rápido hacia mí.
Esto tenía que ser una maldita broma!
Quién era tan desalmado para enviarme flores y hacerse pasar por mi difunto esposo!
Por qué mierdas atraen a jugar con mi estabilidad emocional?!
Mi asistente llegó a mí corriendo con una taza de café en sus manos y una expresión de susto.
No podía culparla yo solía ser muy tranquila y bastante dócil y ahora estaba enfurecida