Maxima Petrova
Dame un par de veces a la quería saber cómo estaba pero no me contestaba quizás aún seguía dormido o había dejado el teléfono en la habitación.
— Puedes confiar en mi palabra — Oi a Maya decir, lo que me hizo soltar el teléfono y prestar la atención.
Si, claro.
Había conocido a Maya en una discoteca hace 4 años es cierto que nos conocíamos hace muchísimo tiempo pero ella era una dama de compañía, claro en ese momento yo no lo sabía le voy a acostarnos y que me pidió su pago, cla