—Son tan perfectos —la voz de Nicole llevaba el tono de asombro que sentía mientras miraba a la pequeña bebé en sus brazos. La más pequeña de las gemelas—. Hola, nueva mama.
Janeth meció suavemente al mayor de los gemelos y sonrió a su amiga.
—Gracias, estoy de acuerdo con eso.
Acurrucada en el extremo de la cama de Janeth, Nicole miró por encima del hombro hacia donde Shyanne estaba sentada en una silla en el rincón.
—¿Estás segura de que no quieres coger a los bebés?
Sin levantar la vista