—Me alegra que te hayas comunicado conmigo, Roxana.— Le dijo Esteban.
—¿Quieres que le lleve el cuaderno con la dirección o usted la viene a buscar?— Le preguntó ella con curiosidad.
—Lo mejor es que yo mismo lo vaya a buscar.— Le dijo él, —Llegó allá lo más rápido posible.
—De acuerdo.
Roxana finalizo la llamada. Esteban se levanto rápidamente de su silla de mecanismo basculante y tomo un abrigo manga larga.
—Me temo que me tengo que retirar.— Les dijo él a Iván y Daphne. Ellos se levantaron de